Taquilla Inversa- Els valencians Volavent aterren a L'H Reproduir video

25-11-2021 Taquilla Inversa- Els valencians Volavent aterren a L'H

Estrella Ambrojo presenta "Cádiz" i vestuari de pel·lícula a L'Altra Mirada

Destaquem Tots els vídeos

  • Video: 25-11-2021

    25-11-2021

    Entrevista: Estrella Ambrojo presenta "Cádiz"

  • Video: 25-11-2021

    25-11-2021

    Llibres- Tertúlia poètica amb Begoña Marchena

  • Video: 25-11-2021

    25-11-2021

    L'Altra mirada: l'altre vestuari

  • Video: 25-11-2021

    25-11-2021

    Reportatge: Torna el Django LH

  • Video: 25-11-2021

    25-11-2021

    Taquilla Inversa- Els valencians Volavent aterren a L'H

    Estrella Ambrojo presenta "Cádiz" i vestuari de pel·lícula a L'Altra Mirada

  • Video: 18-11-2021

    18-11-2021

    Entrevista: Berta Pichel presenta "Poemario del deambular"

  • Video: 18-11-2021

    18-11-2021

    Entrevista: Laiapp, a la recerca de referents femenins de L'H

  • Video: 18-11-2020

    18-11-2020

    Kongsultori Influencer: a real influencer

  • Video: 18-11-2021

    18-11-2021

    Reportatge: el festival Loop aterra a L'H

Enviar aquesta notícia per e-mail Imprimir aquesta notícia cultura 18. 12. 2000

Pau Riba y Toti Soler al Barradas: L'Hospitalet, año 00

La pareja interpreta villancicos populares al compás de La guerra de las galaxias

Luis F. Zaurin. Pau Riba y Toti Soler (o viceversa) trajeron al Barradas el pasado viernes uno de los espectáculos más sorprendentes y refrescantes que pueda encontrarse en la cartelera navideña. Teniendo como hilo conductor la película de George Lucas La guerra de las galaxias, travestido en juglar y acompañado por el sobrio y solvente guitarrista Toti Soler, Riba ofreció su peculiar visión sobre la Navidad al ritmo de un repertorio de villancicos tradicionales de Cataluña.
La propuesta, titulada Jijàs de Nezerit o Capítol zero de la guerra de les galàxies se ubicaba en un espacio temporal abstracto que podía situarse hace dos mil años -o dentro de dos mil años, daba igual- (cuando todo el mundo hacía ya negocios intergalácticos) y moderniza el mito del nacimiento de Jesús actualizando los nombres y las circunstancias de sus protagonistas, realizando un paralelismo con la famosísima película de Lucas.

La Anunciación a la Virgen de la próxima encarnación del Mesías viene de la mano de un inclasificable personaje que, mediante un proyector teleconceptivo, realiza el milagro; José, tapicero de astronaves y especialista en colocar plafones de pladur cree que su mujer le ha engañado con un repartidor de ozono; Jesús nace al calor de una "burra" generadora de electricidad y de un toro mecánico; quien da la Buena Nueva a los pastores no es otro que el ángel Colom; por fin, quien dará a conocer la noticia al mundo serán las radios piratas.

Ante esta coyuntura los Reyes Magos programan sus camellos intergalácticos (que son los que tienen mayor autonomía de vuelo) y van a adorar al niño. En tanto, Hirodes –o Herodes, que no es lo mismo pero es igual- y que vive "a dalt d'un Pujol, responderá a los magos que "avui no toca" cuando le pregunten por el mesías. Etcétera, etcétera, etcétera. Finalmente, muerto ya Jesús, los doce apóstoles –convertidos en doce samuráis- se esparcen por el mundo tomando cada uno nuevos discípulos, que serán los caballeros "jeddis" cuya misión será luchar contra el mal.

La psicodélica narración, explicada por un Pau Riba visiblemente resfriado, está salpicada de unas curiosas y graciosísimas versiones de villancicos populares catalanes musicados por Toti Soler, entre los que se encuentran piezas como La mare de Déu, El noi de la mare, Les dotze van tocant, El rabadá, El desembre congelat, etcétera.

A pesar de lo extraño y atrevido de la propuesta hay que señalar que este Jisàs de Nezerit fue un completo acierto por lo que tuvo, no sólo de valiente y, hasta cierto punto, irreverente, sino porque el espectáculo funcionó a las mil maravillas. Contra lo que pudiera parecer en un principio, Pau Riba –que a mitad de la representación fue invitado a una tapa de Juanolas por un espectador dados los continuos accesos de tos a que se veía sometido- se metió al público en el bolsillo en un pis pas, consiguiendo que los espectadores entraran en la historia. Algo que se vio favorecido por las dotes de histrión del nieto del famoso poeta y por la personalísima interpretación de los villancicos y el elegante acompañamiento musical de Toti Soler. Eso fue así hasta el punto de que el público no se lo pensó demasiado para acompañar los temas con palmas, para hacer los coros o para aplaudir con ganas las gracias de un Pau Riba que subió al escenario descalzo, con pantalón de color lila, camiseta amarilla y chaleco de fantasía.

Si digo que Jisàs de Nezerit es una propuesta refrescante, inesperadamente simpática y agradecida es por la sensación que flotó todo el tiempo que duró la representación en el Barradas y porque eso fue algo que se reflejó en los rostros de los espectadores. Y dado el excesivo glamour y el almíbar –así como la necesidad de sonreir aunque sea durmiendo- que nos atropella en estas fechas, cosas así no tienen precio.

Jisàs de Nezerit o Capítol zero de la guerra de les galàxies debía ser televisado por TV3 –la nostra- aunque fuera a costa de cargarse el tradicional mensaje navideño del president. A fin de cuentas sermones de este tipo, por parte de Pujol o del Rey, los tenemos todos los años. Y un espectáculo como este no se ve tan a menudo.